-A través de la metodología de Aprendizaje Más Servicio, 16 estudiantes de quinto año acompañarán durante un semestre a ocho mujeres del programa “Juntas Crecemos”, entregándoles herramientas de análisis y gestión para proyectar sus emprendimientos a mediano y largo plazo.
Una valiosa alianza entre la Universidad de Magallanes (UMAG), y la Fundación para la Promoción y Desarrollo de la Mujer (Prodemu), permitirá fortalecer el emprendimiento femenino en la región, gracias al trabajo colaborativo que desarrollarán estudiantes de quinto año de Ingeniería Comercial de la UMAG junto a mujeres emprendedoras del programa “Juntas Crecemos”.
La iniciativa se enmarca en la asignatura Análisis del Entorno Regional, impartida por el académico del Departamento de Administración y Economía, Daniel Biott, mediante la implementación de la metodología Aprendizaje Más Servicio (A+S), promovida institucionalmente por la Universidad. A través de este enfoque, 16 estudiantes pondrán sus conocimientos al servicio de la comunidad, asesorando técnicamente a ocho emprendedoras de la provincia de Magallanes.
“Esta metodología busca acercar a los alumnos a situaciones reales de tal manera que, a través de una serie de actividades que ellos realizan en la comunidad, puedan aprender los contenidos de una manera mucho más significativa”, explicó Biott, añadiendo que, “al mismo tiempo, la comunidad se ve beneficiada porque esta intervención genera un beneficio para el grupo al cual ellos van a atender”.
El proyecto contempla que cada emprendedora sea acompañada por una dupla de estudiantes, quienes actuarán como asesores durante todo el semestre, hasta mediados de julio. En ese periodo, realizarán reuniones periódicas para levantar información, analizar el contexto de cada negocio y elaborar un diagnóstico estratégico.
“Van a transformarse ellos en sus asesores para ayudarlas a identificar variables del entorno que se vinculan con sus negocios, de tal manera de que puedan tener ellas un diagnóstico completo respecto de dónde está su negocio y cómo se vincula con las distintas variables que lo rodean”, detalló el académico.

Para ello, los estudiantes aplicarán herramientas profesionales de análisis, considerando variables económicas, sociales, tecnológicas y competitivas que afectan la sostenibilidad de los emprendimientos.
Desde Fundación Prodemu, la directora regional, Ingrid Álvarez, valoró profundamente esta colaboración y destacó su doble impacto: en la profesionalización de los negocios liderados por mujeres y en la formación social de los futuros profesionales.
“Vemos en ello una oportunidad muy importante para ambas partes, no solo para las mujeres, sino que también para ir humanizando estas profesiones que a veces se ven como que son muy frías y calculadoras, sino que también pueden tener un componente social muy relevante”, afirmó.
Álvarez explicó que muchas de las mujeres emprendedoras enfrentan barreras estructurales y desigualdades de género que dificultan la consolidación de sus negocios. “Una de las grandes barreras que tienen los emprendimientos encabezados por mujeres es precisamente la sostenibilidad por el bajo crecimiento que desarrollan”, señaló.
Asimismo, indicó que muchas emprendedoras deben compatibilizar su actividad económica con el trabajo doméstico y de cuidados. “Las emprendedoras generalmente, también se consideran trabajadoras dentro del hogar. Entonces, a veces el espacio físico de la casa, los tiempos entre las ocupaciones propias… más las competencias de los mismos rubros, hacen que tengan muchas barreras y brechas que ir sorteando en el día a día”, expresó.
Actualmente, el programa “Juntas Crecemos” de Prodemu convoca anualmente a más de 120 mujeres a nivel regional. En esta primera experiencia con la UMAG, serán ocho las beneficiarias seleccionadas, quienes recibirán asesoría personalizada.
“La idea es que sea la asesoría de los estudiantes hacia la mujer… y va a generar productos finales como un informe para cada una de ellas, con los modelos que utiliza Ingeniería Comercial para evaluar la gestión del negocio y su entorno”, explicó la directora regional.
La experiencia culminará en julio con la entrega de informes individuales y una presentación final de resultados, consolidando un vínculo bidireccional entre la academia y la comunidad.

