-La actividad, impulsada por el programa Redes Comunitarias de Cuidado del Gobierno Regional de Magallanes junto al BID y la Universidad de Magallanes, convocó a jóvenes universitarios en una intervención que buscó fortalecer la participación comunitaria y recuperar espacios comunes.
En una tarde marcada por el trabajo colaborativo, bolsas de residuos, herramientas de limpieza y entusiasmo juvenil, estudiantes voluntarios de la Universidad de Magallanes (UMAG), participaron en una jornada de limpieza comunitaria en el Barrio 18 de Septiembre de Punta Arenas. La iniciativa forma parte del programa Redes Comunitarias de Cuidado, impulsado por el Gobierno Regional de Magallanes con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en conjunto con la casa de estudios, y busca promover acciones concretas de cuidado colectivo nacidas desde las propias comunidades.
La actividad surgió a partir de un proceso participativo desarrollado el año pasado en el sector, donde vecinos y vecinas identificaron diversas necesidades vinculadas al uso y mantención de espacios comunes.
Nicole Yáñez Mayorga, trabajadora social de la Unidad de Responsabilidad Social Universitaria de la UMAG, explicó que el origen de la iniciativa responde a un diagnóstico comunitario desarrollado previamente en el sector. “El año pasado la Unidad de Estudios Regionales (UER), realizó un diagnóstico acá en el barrio 18 de Septiembre, donde se identificaron diversos sectores que tenían una acumulación notable de residuos, lo que perjudicaba de manera muy negativa a todos los vecinos y vecinas del barrio para poder realizar su vida en comunidad”, señaló.






La profesional añadió que las propuestas nacieron directamente desde las mesas de trabajo y encuentros con residentes del sector. “Los mismos vecinos y vecinas del barrio identificaron qué era lo que faltaba, cuáles eran las buenas prácticas de cuidado que se realizaban y entre eso se identificó como prioridad el tema de la limpieza de los espacios comunes acá en el Barrio 18”, indicó.
Pero la jornada fue más allá de retirar residuos. El objetivo también fue resignificar el concepto de cuidado y entenderlo como una práctica colectiva y cotidiana. “El cuidado va más allá de cuidar a una persona; todos y todas en algún momento de nuestra vida realizamos acciones de cuidado. El mismo hecho de ayudar a un vecino a cruzar la calle o limpiar el barrio es una acción de cuidado comunitario”, agregó Yáñez.
Compromiso estudiantil
La actividad reunió a estudiantes de carreras como Kinesiología y Trabajo Social, quienes participaron voluntariamente motivados por el impacto social de la iniciativa y por la oportunidad de compartir con otros compañeros.
Para Humberto Sepúlveda, estudiante de primer semestre de Kinesiología, estas acciones tienen un impacto concreto en quienes habitan el sector. “Es una actividad beneficiosa, sobre todo para la comunidad del Barrio 18, porque hay mucho pasto y suciedad. Esto ayuda a que los niños tengan un lugar más seguro y no encuentren botellas de vidrio o cosas que no deberían encontrar donde vienen a jugar”, comentó.
Martín Molina, también estudiante de Kinesiología, reconoció que la experiencia cambió su percepción respecto a estos espacios. “Siempre veía las calles y decía: qué mal que estén así de sucias, pero ahora que estoy ayudando y trabajando para esto, igual se siente bien y me parece bacán”, expresó.
Sobre el valor del trabajo comunitario, agregó: “El barrio es de todos. Toda la gente de Punta Arenas en algún momento ha pasado por acá. Tú haces algo por alguien y así se mantiene la sociedad”.
Desde Trabajo Social, Isabella Grez destacó el ambiente generado durante la jornada y la importancia de compartir entre estudiantes de distintas áreas. “Me parece súper genial que estemos con estudiantes de otras carreras. Pensábamos que íbamos a venir solo nosotros y la energía que aporta la gente y la junta de vecinos fue súper buena”, comentó.
Asimismo, subrayó la importancia de fortalecer este tipo de acciones colectivas: “Es súper importante porque al final siempre tenemos que estar unidos, por la ciudad y por la comunidad”.
Por su parte, Natalia Miranda, estudiante de primer año de Kinesiología, valoró el impacto humano de estas iniciativas. “La zona lo necesita y probablemente muchos vecinos no pueden venir a limpiar. Nosotros sí podemos y esta actividad me parece increíble”, afirmó.
Además, extendió una invitación a otros estudiantes a participar: “Es súper bonito porque conocimos gente nueva y probablemente salgan muchas amistades de esto. Los invito a sumarse porque es una actividad muy beneficiosa y muy linda”.





Cuidar y construir comunidad
La jornada dejó escenas que reflejan el espíritu de la iniciativa. Mientras los estudiantes trabajaban, un vecino se acercó espontáneamente para entregar colaciones al grupo, gesto que fue recibido con sorpresa y gratitud.
“También es una forma de visibilizar estas prácticas y de mostrar que se pueden replicar. Hoy es un programa piloto en el Barrio 18, pero idealmente sería que estas acciones se expandan a otros sectores de Punta Arenas y más allá”, concluyó Nicole Yáñez.
Las herramientas adquiridas por el Programa Redes Comunitarias de Cuidado para la jornada de limpieza, como carretillas, rastrillos, pinzas para recolectar residuos, y orilladora, quedarán a disposición del barrio como donación para la junta de vecinos, como un aporte que será de gran utilidad para futuras intervenciones y necesidades propias de la comunidad.

