–El psicólogo y docente de la UMAG, Eduardo Pino, analizó en el programa de UMAG TV Región en Diálogo, los cambios que enfrenta la comunidad educativa y destacó la importancia de fortalecer el desarrollo socioemocional desde la familia y la escuela.
La convivencia escolar continúa siendo uno de los principales desafíos para las comunidades educativas del país. En un escenario donde aumentan los conflictos, la violencia y las dificultades en la regulación emocional de niños, niñas y adolescentes, el psicólogo infanto-juvenil y docente de la carrera de Psicología de la Universidad de Magallanes (UMAG), Eduardo Pino Astete, reflexionó sobre las transformaciones sociales que han incidido en este fenómeno durante una entrevista en el video podcast Región en Diálogo de UMAG TV.
Para el académico, la violencia que hoy se observa en los establecimientos educacionales no puede entenderse como un problema aislado. “Creo que ha habido demasiados cambios en muy poco tiempo que le han tocado a no más allá de dos generaciones, lo cual desestabiliza cualquier tipo de orden o estructura social. La violencia en la educación no es un fenómeno encapsulado, sino más bien el reflejo de lo que está pasando en la comunidad en general”, afirmó.
Pino explicó que el país ha avanzado significativamente en el reconocimiento de problemáticas como el bullying y en la incorporación del desarrollo socioemocional dentro de las políticas educativas. Sin embargo, advirtió que aún existen importantes desafíos para equilibrar la promoción del bienestar con el establecimiento de normas claras.
“Antes el bullying era una cuestión absolutamente naturalizada. Por suerte eso ha ido cambiando. Pero el problema es que, si bien sensibilizamos esa parte, la disciplina la hemos relativizado mucho. Nos fuimos de un extremo al otro”, sostuvo.
Durante la conversación, el psicólogo señaló que las nuevas dinámicas familiares, la disminución de la natalidad y el uso permanente de dispositivos digitales han modificado profundamente la forma en que niños y adolescentes desarrollan habilidades sociales.

“La baja empatía en el desarrollo de los niños se ha visto afectada por el aspecto tecnológico; están cada vez más relacionados con pantallas que con personas”, indicó.
A ello se suma, explicó, una menor experiencia cotidiana en la resolución de conflictos y en la tolerancia a la frustración. “El egocentrismo infantil se está extendiendo más en el tiempo. Pasamos de un sistema muy normativo a uno donde muchas veces prima la idea de que ‘yo tengo el derecho a que el sistema funcione como yo creo que tiene que funcionar'”, comentó.
El docente también advirtió sobre los desafíos que plantea la inteligencia artificial y el consumo constante de información en redes sociales.
“Las pantallas y las redes sociales están haciendo que procesos como la atención, la concentración y la memoria estén disminuyendo respecto a lo que es el aprendizaje”, señaló.
Asimismo, agregó que las nuevas generaciones enfrentan un contexto de alta incertidumbre y exigencia. “Es mucho más fácil ser estudiante hoy por el acceso a la información, pero la complejidad que tienen que enfrentar las generaciones nuevas es mucho mayor. Hay mucha más competitividad y una enorme saturación de información”.
Frente a este escenario, Eduardo Pino enfatizó que una de las principales herramientas para fortalecer la convivencia escolar sigue siendo la construcción de vínculos significativos dentro de la familia y la escuela. “Nos está fallando la personalización. Cuando yo tengo a un otro con el cual no converso, me va a ser mucho más fácil descalificarlo o hacerle bullying. Cuando conozco cómo se llama y lo que le pasa, empatizo mejor”, afirmó.

En ese sentido, destacó que las acciones preventivas comienzan en la vida cotidiana y no necesariamente requieren grandes intervenciones.
“No estamos hablando de cosas tan complicadas: compartir los almuerzos, tomar once juntos, dejar los celulares fuera de la mesa o conversar sobre una película. En lo cotidiano se va creando justamente la relación de identificación con la familia y la comunidad”.
Finalmente, el académico subrayó que la educación y la crianza continúan siendo los principales espacios para formar personas capaces de convivir en sociedad.
“Los padres no necesitan que el diálogo sea algo profundo o elaborado; los chicos agradecen la compañía de todas maneras. Por eso es tan importante la educación y la crianza, porque ahí es donde podemos orientar el desarrollo de las nuevas generaciones y prevenir que solo reaccionemos frente a los problemas”.
Región en Diálogo va todos los lunes, miércoles y viernes en vivo a partir de las 10.00 horas por las plataformas de UMAG TV.
