UMAG inaugura Sala de Calma y fortalece espacios orientados al bienestar integral de su comunidad

UMAG inaugura Sala de Calma y fortalece espacios orientados al bienestar integral de su comunidad

-La nueva iniciativa impulsada por la Dirección de Bienestar y Desarrollo Estudiantil busca ofrecer un lugar de pausa, descanso y desconexión para estudiantes, académicos y funcionarios, como parte de las acciones institucionales vinculadas a la calidad de vida universitaria.

Un espacio pensado para detenerse, respirar, descansar y sentirse acogido. Con ese propósito, la Universidad de Magallanes (UMAG), inauguró recientemente una nueva Sala de Calma en dependencias de la Dirección de Bienestar y Desarrollo Estudiantil (DBDE), una iniciativa orientada a fortalecer el bienestar integral y la calidad de vida de quienes forman parte de la comunidad universitaria.

La habilitación de este espacio forma parte de una serie de acciones impulsadas por la institución para avanzar hacia una experiencia universitaria más humana y centrada en las personas. La sala estará disponible para las y los estudiantes, académicos y funcionarios, convirtiéndose en un lugar abierto para la desconexión, la contención y el descanso, incorporando además un patio interior como espacio complementario de encuentro.

La vicerrectora Académica, Melissa Flores, explicó que esta iniciativa responde a una nueva mirada sobre la experiencia estudiantil, impulsada institucionalmente a través de la política de calidad de vida estudiantil implementada desde el año pasado. “El año pasado generamos la política de calidad de vida estudiantil y es eso, tener una nueva mirada del estudiante más allá de un número o una persona que está de paso en la institución”, señaló.

La autoridad agregó que la universidad busca comprender y acompañar integralmente a quienes forman parte de la comunidad educativa.

“Estamos comprendiendo y difundiendo que son personas que tienen que tener una buena experiencia y que, a veces, la universidad es el lugar de refugio de todas las otras situaciones que las personas, tanto estudiantes, académicos y funcionarios, viven en otros contextos”, sostuvo.

En esa línea, destacó que la experiencia universitaria debe entenderse más allá de la formación académica. “Lo primero es sentirse vistos desde esa perspectiva, vistos como personas, como seres humanos y que de la misma manera ellos después puedan extrapolar este tipo de iniciativas en las instituciones donde les toque desempeñarse”, expresó.

Desde la Unidad de Acompañamiento Estudiantil, su jefa Magnolia Chaparro indicó que la creación de este espacio surge directamente a partir de necesidades manifestadas por las y los propios estudiantes.

“Es dar respuesta a necesidades que nos han manifestado los estudiantes por sus situaciones, porque a veces necesitan un momento de calma y lo que queremos es que este espacio sea considerado un espacio más para poder descansar, desconectarse un poco y sentirse acogidos”, comentó.

La profesional añadió que el propósito también es reconocer la dimensión humana detrás de la vida universitaria cotidiana.

“Queremos que se sientan visualizados no solamente como personas que estudian o que tienen que rendir académicamente, sino también como personas que tienen sentimientos, que están cansadas, frustradas, y que la universidad los acoge con ello también”, afirmó.

La nueva Sala de Calma contará con acompañamiento de profesionales y podrá ser utilizada en distintos contextos, tanto para quienes requieran un momento de pausa como para quienes necesiten apoyo ante situaciones de sobrecarga emocional o estrés.

Además, el proyecto incorpora un patio interior concebido como un espacio de convivencia y encuentro.

“La idea es que puedan venir, tomar aire, traer su mate, sentarse, compartir y sentirse en un espacio que es de ellos. Y no será solo para estudiantes; también será para funcionarios y académicos que quieran desconectarse un momento o incluso realizar actividades en ese lugar”, explicó Chaparro.

La iniciativa se desarrolla en el marco de un proyecto ministerial vinculado a la calidad de vida estudiantil y busca traducir las políticas institucionales en acciones concretas y visibles para la comunidad universitaria.

Quienes ya conocieron el nuevo espacio valoraron positivamente la experiencia. Los estudiantes de Pedagogía en Historia Matías Cárcamo e Iker Sáez destacaron sus características y utilidad. “Muy bueno, acogedor, calentito”, comentaron entre risas durante la inauguración. También agregaron: “Está muy bueno para estudiar” y “Nunca había visto algo así realmente a disposición de los estudiantes cuando lo quieran utilizar”.

La Sala de Calma representa una apuesta institucional por fortalecer una experiencia universitaria donde el bienestar, la salud emocional y el sentido de comunidad ocupan un lugar cada vez más relevante dentro de la vida en la Universidad de Magallanes.