-La iniciativa busca fortalecer la educación ambiental, la producción sustentable de alimentos y el desarrollo de capacidades para avanzar hacia una mayor soberanía alimentaria desde las comunidades escolares.
La carrera de Agronomía de la Universidad de Magallanes (UMAG) volvió a las aulas y los espacios de la Escuela Padre Alberto Hurtado de Punta Arenas para desarrollar una nueva jornada de voluntariado con su comunidad educativa. La actividad, impulsada por el Centro de Estudiantes de la carrera contó, además, con la participación de académicos y una exestudiante, quienes, sumado a la iniciativa y empuje del director de la escuela, Cristian Díaz, trabajaron colaborativamente para continuar mejorando las instalaciones del invernadero escolar.
Entre las principales labores realizadas destacó la construcción de nuevas cajoneras de cultivo, la preparación del suelo y la incorporación de plantas medicinales. Asimismo, las y los voluntarios realizaron trabajos de desmalezado en los alrededores del invernadero, aprovechando parte de los residuos vegetales obtenidos como una primera capa de material orgánico en las cajoneras, promoviendo así la reutilización de recursos disponibles.
Una de las iniciativas más relevantes fue la habilitación de una compostera, que permitirá a la comunidad escolar aprovechar los residuos orgánicos generados en el casino del establecimiento. La idea es que estos materiales puedan transformarse progresivamente en compost, un abono orgánico que posteriormente podrá utilizarse para mejorar las condiciones del suelo y favorecer la producción vegetal dentro del propio invernadero.
De esta manera, el espacio no solo permitirá cultivar plantas, sino también desarrollar experiencias educativas vinculadas con el reciclaje de residuos orgánicos, la economía circular y la producción sustentable de alimentos.




Una experiencia que va más allá de las aulas
La jornada se desarrolló en un ambiente de entusiasmo y colaboración, acompañado por un radiante día de sol que favoreció las labores al aire libre. La motivación de las y los participantes fue uno de los aspectos más destacados de la actividad, especialmente considerando la presencia de estudiantes que recién comienzan su formación universitaria.
Para los estudiantes de primer año de Agronomía, este tipo de experiencias representa una oportunidad de acercarse tempranamente al ejercicio de la profesión, poniendo en práctica conocimientos adquiridos en las aulas, pero también enfrentándose a desafíos concretos que requieren creatividad, trabajo en equipo y habilidades prácticas.
La participación de académicos y de una exestudiante permitió, además, generar un espacio de encuentro e intercambio de experiencias entre distintas generaciones vinculadas a la carrera, fortaleciendo el sentido de comunidad y la vocación de servicio.




Sembrar soberanía alimentaria desde las escuelas
Más allá de las mejoras realizadas en el invernadero, esta iniciativa pone de manifiesto el importante papel que pueden desempeñar los establecimientos educacionales como espacios para promover una cultura de producción local de alimentos y avanzar hacia una mayor soberanía alimentaria en Magallanes.
El director del Departamento de Ciencias Agropecuarias y Acuícolas y, además académico de Agronomía, René Muñoz Arriagada, señaló que “en un territorio caracterizado por condiciones climáticas exigentes y desafíos particulares para la producción local de alimentos, fortalecer las capacidades de cultivo, aprovechar los recursos disponibles y promover prácticas productivas sustentables adquiere especial relevancia. En este contexto, los conocimientos agronómicos pueden traducirse en soluciones concretas y accesibles para establecimientos educacionales, organizaciones comunitarias y familias interesadas en producir sus propios alimentos”.
El docente, además, destacó que la habilitación de un pequeño invernadero escolar “puede parecer una intervención sencilla”, pero representa, a su juicio, “una oportunidad para sembrar conocimientos, promover la autonomía alimentaria y despertar el interés de nuevas generaciones por la producción sustentable”.
De esta forma, el voluntariado refleja el compromiso de la carrera de Agronomía de la Universidad de Magallanes con una formación vinculada a las necesidades del territorio, donde los conocimientos científicos y técnicos se ponen al servicio de la comunidad.
La positiva experiencia abre nuevas posibilidades para continuar con actividades de voluntariado en la Escuela Padre Alberto Hurtado, consolidando una relación de colaboración que permita seguir mejorando el invernadero y potenciando su utilización como espacio educativo.










