-La actividad, organizada en el marco de la formación de estudiantes de la carrera de Derecho de la UMAG, contó con la participación del Fiscal Judicial de la Corte de Apelaciones de Punta Arenas, Pablo Miño Barrera, quien compartió reflexiones y casos vinculados al ejercicio responsable de la profesión jurídica.
Con el propósito de fortalecer la formación ética y profesional de sus estudiantes, la carrera de Derecho de la Universidad de Magallanes (UMAG), realizó la charla “Ética judicial y ejercicio de la profesión jurídica”, instancia que reunió a estudiantes de distintos niveles con representantes del sistema judicial regional.
El encuentro contó con la participación de Pablo Miño Barrera, fiscal judicial de la Corte de Apelaciones de Punta Arenas, quien abordó temáticas relacionadas con la ética, la probidad y los desafíos que plantea el uso de las nuevas tecnologías, particularmente la inteligencia artificial generativa, en el ejercicio de la profesión jurídica.
Durante la jornada se generó un espacio de conversación y análisis de situaciones vinculadas al desempeño profesional, promoviendo la reflexión de los futuros abogados y abogadas sobre la responsabilidad que implica ejercer la profesión y su impacto tanto en los usuarios del sistema de justicia como en el propio funcionamiento de este.
“Hicimos una especie de conversatorio con alumnos de la universidad, tratando básicamente temas de ética, probidad y el uso de las actuales tecnologías en el ejercicio profesional”, explicó Miño.
Respecto de la participación de los estudiantes, valoró positivamente su interés en los contenidos abordados. “Me pareció que los chicos estaban todos interesados en la temática. Yo creo que era bastante idónea para ello y se fueron con buenas ideas respecto de cómo tienen que comportarse luego en el ejercicio profesional”, señaló.
Asimismo, destacó la importancia de generar este tipo de encuentros entre el sistema judicial y las instituciones de educación superior. “Nos conecta, evidentemente, con los futuros colegas, nos conecta también con la academia y nos permite también dar cuenta de nuestro trabajo para la comunidad en general”, sostuvo el fiscal judicial.


Ética como parte de la formación profesional
Desde la carrera de Derecho, la docente Sonia Zuvanich Hirmas destacó que la actividad permitió reforzar uno de los aspectos centrales de la formación de quienes se preparan para ejercer la profesión jurídica: el compromiso ético.
“Han hecho énfasis en la importancia de la ética en el contexto de las nuevas tecnologías y, en especial, de la inteligencia artificial generativa”, explicó la académica, quien valoró que durante la actividad se presentaran ejemplos concretos para que los estudiantes pudieran analizar y responder desde una perspectiva profesional.
En este sentido, señaló que la incorporación de herramientas de inteligencia artificial no elimina la responsabilidad del profesional del Derecho. “Si bien es cierto, la inteligencia artificial apoya muchos de los procesos que podemos hacer, no reemplaza el trabajo del abogado, porque el abogado tiene una responsabilidad consigo mismo, con el cliente, pero también con el sistema, de mantener la honestidad y la corrección de su trabajo”, enfatizó.

La docente agregó que este tipo de instancias constituye un refuerzo al compromiso que la carrera busca desarrollar permanentemente en sus estudiantes. “Es parte de nuestro sello como carrera, el compromiso ético, el desarrollo de un compromiso ético de nuestros estudiantes”, afirmó.
Una mirada desde los estudiantes
Para el estudiante de cuarto año, Benjamín Hamilton, la actividad representó una oportunidad para vincular los contenidos de su formación universitaria con situaciones que enfrentarán en el ejercicio profesional.
“Fue una grata experiencia que nos proporciona elementos que van a ser fundamentales para el ejercicio responsable de la profesión, tanto para quienes participan en el Poder Judicial como para los intervinientes en el contexto del proceso penal”, comentó.
El estudiante también valoró la posibilidad de compartir directamente con profesionales vinculados al sistema de justicia. “Permite que nos acerquemos de una manera más práctica a las personas que se encuentran dentro del sistema y recibir consejos por parte de ellos para que podamos desenvolvernos de una manera eficaz el día de mañana en el mundo laboral”, señaló.
Finalmente, destacó la relevancia de la ética desde las primeras etapas de la formación jurídica, considerando las responsabilidades que implica el ejercicio de esta profesión frente a clientes, víctimas, partes y otros actores del sistema de justicia.
La actividad permitió así generar un espacio de diálogo entre la academia y el ámbito judicial, contribuyendo a que los futuros profesionales del Derecho reflexionen sobre los desafíos que plantea el ejercicio de la profesión en un escenario marcado por la incorporación de nuevas tecnologías, sin perder de vista los principios de ética, probidad, responsabilidad y honestidad profesional.



