–MicrobiOwn, liderado por la estudiante doctoral de la UMAG, Inés Cid, busca acercar la medicina personalizada a más mujeres mediante el análisis de microbiomas y herramientas de diagnóstico innovadoras. El proyecto cuenta con el respaldo de Corfo a través del instrumento Semilla Inicia.
Transformar la investigación científica en soluciones concretas para las personas es uno de los objetivos de MicrobiOwn, emprendimiento biotecnológico nacido en Magallanes que busca contribuir a la salud femenina mediante el análisis de microbiomas humanos y la entrega de información personalizada para la prevención y el bienestar.
La iniciativa es liderada por Inés Cid, estudiante del Doctorado en Ciencias mención Biología Molecular de la Universidad de Magallanes (UMAG), y actualmente se encuentra en ejecución gracias al apoyo de Corfo Magallanes a través del instrumento Semilla Inicia.
Durante una entrevista en el programa Región en Diálogo de UMAG TV, la emprendedora explicó que la idea surgió a partir de su formación científica y de la necesidad de abordar problemáticas poco visibilizadas en la salud de las mujeres.
“Durante la ejecución del proyecto nos dimos cuenta de que la salud femenina es un nicho de mercado muy importante y partir con la salud femenina íntima me parece aún más relevante porque es un tema tabú socialmente, aunque no debería serlo”, señaló.
Cid explicó que MicrobiOwn utiliza herramientas de metagenómica y secuenciación de tercera generación para caracterizar microbiomas y entregar reportes personalizados. “El proyecto busca educar y permitir que nos conozcamos a nosotras mismas. Es una ciencia personalizada, un examen de caracterización que entrega información a la mujer y una nueva herramienta para la medicina”, agregó.
Actualmente, la empresa ofrece kits orientados a distintas etapas y necesidades de la salud femenina, incluyendo bienestar general, embarazo, menopausia y patologías recurrentes.

Desde Corfo Magallanes, el ejecutivo técnico Agdalín Valenzuela destacó que la iniciativa llamó la atención por su potencial innovador y por el perfil científico de su equipo fundador.
“Vimos en ella el perfil que buscamos en la universidad: estudiantes de posgrado que están en la frontera del conocimiento. El proyecto destacó por su grado de innovación, escalabilidad y un equipo de trabajo espectacular”, afirmó.
Valenzuela destacó además que Magallanes ofrece condiciones favorables para el desarrollo de iniciativas de base científica y tecnológica. “Crear una empresa de biotecnología en Magallanes tiene ventajas. Se pueden generar nichos de estudio más pequeños y luego extrapolar esos resultados a todo Chile. Además, las validaciones comerciales pueden ser más baratas, lo que permite innovar y aprender con menores costos”, explicó.
Para Inés Cid, el acompañamiento recibido durante el proceso ha sido fundamental. “Una cosa es tener la idea y otra muy distinta ejecutarla. El apoyo de Corfo y de la entidad patrocinadora ha sido como un ángel de la guarda; siempre están disponibles para orientarnos”, sostuvo.
De cara al futuro, el equipo busca consolidar el modelo de negocio y ampliar su alcance. “El foco ahora es vender y sostenernos en el tiempo. Ya hemos recibido consultas de empresas regionales para detecciones microbiológicas específicas, lo que demuestra el potencial que existe para seguir creciendo desde Magallanes”, concluyó.
