-Charla del head bartender del Bar Pionero del Hotel Las Torres Federico Gil permitió a alumnos de la carrera Técnico de Nivel Superior en Turismo Sostenible conocer experiencias de innovación que integran la gestión ambiental, el uso de materiales locales y la conservación de la Patagonia.
¿Cómo puede una barra contribuir al turismo sostenible? Esta fue una de las preguntas abordadas en una charla sobre coctelería sostenible dirigida a estudiantes de Técnico de Nivel Superior en Turismo Sostenible de la Universidad de Magallanes (UMAG), quienes conocieron la experiencia del head bartender de Bar Pionero del Hotel Las Torres a Federico Gil en el desarrollo de propuestas que vinculan la actividad turística con el cuidado del medioambiente.
La actividad, impulsada por el docente Nelson Bahamonde, biólogo especialista en ecosistemas subantárticos, permitió explorar nuevas perspectivas para el desarrollo turístico regional, destacando el potencial de los servicios de alimentación y bebidas para incorporar prácticas responsables y generar impactos positivos en los ámbitos ambiental, social y económico.
Durante la presentación, Gil compartió cifras y antecedentes sobre los efectos de las actividades turísticas en el medioambiente, enfatizando la responsabilidad que tienen las empresas del sector en la búsqueda de alternativas que contribuyan a reducir su impacto.
“Las actividades económicas relacionadas al turismo tienen un impacto que no podemos dejar pasar. Creo que uno de los pilares fundamentales para un turismo de conservación es darnos cuenta de que los viajes y las actividades de los visitantes también generan efectos en el medioambiente”, explicó.
En esa línea, destacó el papel que cumplen los bares y los espacios gastronómicos dentro de la experiencia turística, ya que constituyen lugares de encuentro donde es posible promover nuevas prácticas y generar conciencia entre los visitantes.
“Hoy todos hablamos de sostenibilidad, desarrollo y conservación, pero creo que eso no son solo palabras. Valen más las acciones que cada empresa pueda mostrar con números reales, a través de una propuesta de valor”, señaló Gil, quien llamó a avanzar desde las declaraciones de principios hacia iniciativas concretas que demuestren un compromiso efectivo con el entorno.
Ampliar la mirada sobre el turismo en la Patagonia
La experiencia permitió a las y los estudiantes conocer alternativas que amplían la visión tradicional del turismo en Magallanes, frecuentemente asociada a actividades como el trekking, el montañismo y las experiencias de aventura. La charla mostró cómo la innovación en otros ámbitos de la industria también puede contribuir a enriquecer la oferta turística y fortalecer su relación con la conservación del territorio.
Francisco Salazar, estudiante de segundo año, valoró la oportunidad de conocer experiencias distintas y ampliar sus perspectivas sobre el campo laboral.
“Es un agrado tener esta charla como estudiante, porque nos muestra otras actividades relacionadas con el turismo en Magallanes. No solamente se concentra en el trekking, el montañismo o el turismo extremo, sino que también aborda el disfrute tranquilo de los visitantes, que pueden apreciar más la Patagonia y todo lo que tenemos para ofrecer”, comentó.
El estudiante agregó que estos encuentros son especialmente relevantes durante su proceso formativo, pues le permiten descubrir nuevas áreas de interés y visualizar distintas posibilidades de desarrollo profesional.
“Estoy en segundo año y necesito descubrir más cosas para mi futuro laboral. Tener estas charlas e interactuar con distintas personas del rubro es interesante y me ayuda a formar mi camino hacia el mundo del trabajo”, sostuvo.

Una experiencia formativa que evoluciona desde 2019
El docente Nelson Bahamonde destacó la continuidad de esta iniciativa, que se desarrolla desde 2019 y que ha incorporado progresivamente nuevos contenidos relacionados con la sostenibilidad, el uso de materiales locales y la gestión ambiental en los servicios turísticos.
Según explicó, la presentación ha evolucionado junto con la experiencia de Federico Gil y la incorporación de nuevos antecedentes, particularmente sobre la generación de residuos y las posibilidades de mejorar las prácticas en los establecimientos turísticos.
“Los alumnos se van con una clase magistral y un montón de información que se va a completar en una segunda actividad, en la que podrán conocer cómo se hace posible trasladar la sostenibilidad a una barra”, indicó Bahamonde.
El académico destacó que esta metodología permite conectar los contenidos teóricos con experiencias concretas, mostrando cómo una actividad cotidiana dentro de un hotel o destino turístico puede convertirse en una oportunidad para incorporar criterios de responsabilidad ambiental y fortalecer la relación con la comunidad.
La iniciativa contempla una segunda actividad vinculada a establecimientos hoteleros, donde las y los estudiantes podrán profundizar en la aplicación práctica de estos principios y conocer cómo se integran a la operación de los servicios turísticos.
Conservación y responsabilidad con el territorio
Para Federico Gil, avanzar hacia un turismo sostenible requiere que las empresas demuestren, mediante acciones concretas, su compromiso con los territorios donde desarrollan sus actividades. Esto implica reconocer los efectos que genera el crecimiento de las visitas y asumir la responsabilidad de proteger los entornos naturales que constituyen uno de los principales atractivos de la Patagonia.
El expositor también reflexionó sobre la relación entre las personas y la naturaleza patagónica, destacando tanto la magnitud de sus paisajes como la fragilidad de sus ecosistemas.
“Patagonia es muy indómita, muy salvaje, pero también muy delicada, y esa es la responsabilidad de las personas que trabajamos dentro de los territorios”, afirmó.
La charla permitió acercar a las y los futuros profesionales a experiencias que vinculan innovación, actividad económica y conservación, promoviendo una comprensión más amplia de los desafíos que enfrenta el turismo regional.

