-El director del Departamento de Ingeniería en Construcción de la UMAG, Jorge Villarroel Ortega, abordó la factibilidad técnica de un túnel submarino entre el continente y Tierra del Fuego, destacando que el principal desafío radica en el conocimiento del subsuelo marino y que una iniciativa de este tipo podría transformar la conectividad de la región.
La posibilidad de construir un túnel submarino que conecte el continente con Tierra del Fuego volvió a instalarse en el debate público regional durante las últimas semanas. La iniciativa, que considera una conexión bajo la Primera Angostura del Estrecho de Magallanes mediante una obra de aproximadamente 3,7 kilómetros, fue analizada por el académico e investigador de la Universidad de Magallanes (UMAG), Jorge Villarroel Ortega, durante una entrevista en el video podcast Región en Diálogo.
El especialista, director del Departamento de Ingeniería en Construcción de la UMAG, sostuvo que, desde el punto de vista técnico una obra de esta naturaleza es perfectamente posible, aunque advirtió que su materialización requiere estudios detallados y una evaluación rigurosa de las condiciones geológicas y geotécnicas del sector.
“Es posible hacer todo mientras las leyes de la física nos acompañen. Ahora, el costo es otra pregunta”, señaló Villarroel al abordar la factibilidad de la iniciativa.
El académico explicó que, “no solo se necesitan recursos, sino experiencia y abordar desafíos, como lo ha hecho Noruega en su costa oeste, llena de fiordos parecidos a nuestra zona. En la Primera Angostura, hablamos de un tramo de entre 3,5 a 4 km, con una profundidad de agua de entre 28 y 40 metros. En Noruega se han hecho túneles a mayor profundidad y distancia, como el proyecto que conecta cinco islotes en una zona geomorfológicamente muy parecida a Puerto Edén”, afirmó el investigador.
“Aquí estamos en una cuenca magallánica diferente, con arrastramiento de glaciares, lo que hace su geomorfología muy heterogénea. El desafío más grande es realizar un estudio geotécnico y geofísico a gran magnitud. Chile tiene experiencia en construcción subterránea por la minería y el Metro de Santiago, pero no sé si somos comparables con la innovación de Noruega. Expertos noruegos que nos visitaron el año pasado explicaron que los costos podrían ser menos elevados de lo que se pensó inicialmente”, agregó.
Villarroel destacó que Magallanes posee una geología compleja, lo que obliga a contar con información actualizada antes de definir cualquier alternativa constructiva.
“Estoy convencido de que ENAP debe tener información importante producto de décadas de exploración, pero igualmente se necesita un estudio de prefactibilidad técnica actualizado con información real del fondo marino. Si usamos tecnología como la de Noruega, los costos no son tan altos comparados con los túneles del Metro de Santiago”, indicó.

Frente a la pregunta cuál es la mejor opción de construcción, un puente o un túnel, Villarroel afirmó que, “el Puente de Chacao tiene unos 2,75 km; aquí la distancia es mayor. Yo me la juego por el túnel. Ambas obras son complejas, pero estudiando los túneles de Noruega y viendo que sus costos son menores a los pensados, es una gran oportunidad. Sería una obra monumental para ser líderes en la región”.
“Se requieren campañas de investigación para definir la solución constructiva más adecuada. En túneles que atraviesan cordilleras o bajo el mar, existen metodologías como el NATM (New Austrian Tunneling Method), que perfora y rellena con hormigón proyectado, o la TBM (Tunneling Boring Machine), que es una tuneladora. Los noruegos incluso intentan hacer un túnel flotante a 400 metros de profundidad para unir Trondheim con Kristiansand, ahorrando horas de viaje”, explicó el académico universitario.
Desde una perspectiva de desarrollo regional, Villarroel manifestó su entusiasmo por una iniciativa que podría marcar un hito para la ingeniería chilena y latinoamericana.
“Yo soy el fanático número uno de que se haga este túnel. Seríamos el primer túnel subterráneo del Cono Sur, un referente de infraestructura en Latinoamérica y un referente mundial en geotecnia por nuestros suelos particulares”, sostuvo.
Según explicó, un estudio de prefactibilidad podría extenderse por aproximadamente dos años, mientras que la construcción de la obra demandaría varios años adicionales dependiendo de la tecnología utilizada y de las condiciones geológicas encontradas.
Finalmente, Villarroel destacó el aporte que realiza la Universidad de Magallanes a través de sus laboratorios y líneas de investigación en geotecnia y materiales de construcción, áreas que contribuyen a generar conocimiento sobre los desafíos que presenta la infraestructura en zonas australes y extremas como Magallanes.
Región en Diálogo va todos los lunes, miércoles y viernes en vivo a partir de las 10.00 horas por las plataformas de UMAG TV: /www.youtube.com/@umagtvradio/streams
