La jornada “Tejiendo Redes de Cuidado” en el CADI-UMAG, concluyó con un fuerte llamado a consolidar el trabajo interdisciplinario, pues entender qué rol desempeña cada profesional de la salud, permite construir una verdadera red de seguridad alrededor de la madre y el bebé, beneficiando la salud pública regional a largo plazo.

La lactancia materna es un proceso complejo y sumamente demandante, que involucra el desarrollo integral del lactante, la salud de la madre y el bienestar del entorno familiar. En Magallanes, este tema adquiere una relevancia crítica: actualmente, la prevalencia de lactancia materna exclusiva a los seis meses se sitúa entre el 40% y el 50%, una cifra que se encuentra por debajo de la meta recomendada a nivel mundial y regional, establecida en un 60%.
Para abordar esta brecha y compartir evidencia reciente, se llevó a cabo la jornada “Lactancia Materna, Educación y Comunidad: Tejiendo Redes de Cuidado Interprofesional”, un espacio que reunió a especialistas de diversas disciplinas para dialogar sobre los beneficios del acoplamiento exitoso y la necesidad de un acompañamiento integral para la díada madre-hijo.
Kinesiología: postura, comodidad y desarrollo cerebral
Uno de los pilares de la jornada fue la mirada kinésica, expuesta por las profesionales de la Universidad de Magallanes (UMAG), Romy Barrientos y Agostina Gallardo. Desde su disciplina, abordaron la lactancia como un proceso demandante que requiere una dedicación continua, lo que expone a las madres a mantener posturas repetitivas y prolongadas que pueden desencadenar problemas musculoesqueléticos y dolor.

“La postura y el acople al pecho son dos factores cruciales que deben evaluarse de forma inicial para prevenir el dolor en la madre”, explicó la kinesióloga y asesora en lactancia Romy Barrientos. Posiciones como la de “caballito”, “rugby” o la postura biológica natural son alternativas respaldadas por la evidencia científica para facilitar un proceso exitoso.
Agostina Gallardo profundizó en el impacto directo de la lactancia materna exclusiva en el desarrollo neurobiológico del bebé. Lejos de ser un simple nutriente, la leche materna contiene componentes bioactivos esenciales que potencian el desarrollo cerebral, cognitivo y del lenguaje en el lactante. Asimismo, destacó los amplios beneficios para la salud de la madre, incluyendo una mejor recuperación postparto, una menor incidencia de diabetes gestacional y posparto, menor riesgo de hipertensión y una reducción significativa en el riesgo de padecer cáncer de mama.
Fonoaudiología: desde los primeros estímulos de vida
El acompañamiento interprofesional también se extiende a los escenarios de mayor complejidad clínica, como la Unidad de Neonatología. Camila Lasa, fonoaudióloga del Hospital Clínico de Magallanes, expuso cómo su disciplina interviene desde las primeras etapas de vida en recién nacidos prematuros.

En este entorno de alta estimulación —para el cual los bebés prematuros aún no están completamente preparados— la labor fonoaudiológica se centra en la habilitación segura de las funciones de alimentación y en el fortalecimiento del vínculo temprano. Esto implica enseñar a las madres a decodificar las sutiles señales de sus hijos, diferenciando cuándo experimentan hambre de cuándo se encuentran en un estado de estrés.
Posteriormente, en el área de maternidad, el rol fonoaudiológico transiciona hacia la educación, la evaluación individualizada de cada lactante y el acompañamiento constante con un objetivo claro: extender la lactancia el mayor tiempo posible, para dotar al bebé de defensas inmunológicas clave y disminuir el impacto de enfermedades respiratorias.
Comunidad: nueva Sala de Lactancia en CADI-UMAG
El gran hito de la jornada fue la inauguración oficial de la nueva sala de lactancia en el Centro Asistencial Docente e de Investigación de la Universidad de Magallanes (CADI-UMAG). Este logro es la continuación de un esfuerzo histórico liderado por Paula Aravena, referente de la Comisión Regional de Lactancia Materna de la UMAG, quien impulsó la creación de la primera sala de lactancia de la institución en el año 2018.
Inspirados por ese legado, el comité organizador promovió la apertura de este nuevo espacio físico dentro del CADI. Diseñada para el libre acceso de usuarias, estudiantes y pacientes, la sala ha sido habilitada como un entorno sumamente acogedor y óptimo para resguardar la privacidad y comodidad.
El espacio cuenta con equipamiento especializado de primer nivel, y materializa un compromiso institucional de proveer condiciones dignas para que las madres armonicen sus vidas laborales, académicas y de salud.















































