Durante la tarde del martes 4 de agosto en el Auditorio Ernesto Livacic, académicos, docentes y profesionales de apoyo a la docencia de la universidad dieron inicio a una nueva versión del Diplomado en Docencia Universitaria, un programa gratuito que busca fortalecer las competencias pedagógicas de los académicos, actualizar sus contenidos según el proyecto educativo institucional y entregar nuevas herramientas para el trabajo en el aula.
El diplomado existe en la universidad desde 2012 y fue actualizado para responder a una necesidad concreta: acompañar el proceso de rediseño curricular de las carreras que la UMAG comenzó a implementar el año pasado. Así lo explicó el director general de Docencia, Mario Garay Aguilar.

“Hubo una necesidad importante porque el año pasado partimos con el rediseño de carreras. Entonces era necesario que los profesores que están actualizando sus competencias en docencia puedan tener nuevas herramientas para alinearse a este proyecto educativo que hemos actualizado”, señaló Garay.
El director agregó que el grupo de participantes es muy variado, ya que reúne a académicos de carreras que ya se rediseñaron, otras que están en ese proceso y algunas que aún mantienen su plan de estudios anterior. Su expectativa es que todos terminen el diplomado con herramientas acordes a los tiempos actuales y coherentes con el proyecto educativo, de manera que esto se refleje en un mejor aprendizaje y mejores resultados para los estudiantes.
Un programa renovado para fortalecer la docencia

El encargo de actualizar el diplomado recayó en María Alejandra Gallegos Reyes, asesora curricular y de innovación pedagógica de la Dirección General de Docencia, quien lideró el proceso: desde la presentación ante los consejos y la elaboración del decreto, hasta la implementación del programa en la plataforma, trabajo que realizó junto a María Paz Pacheco, de la Unidad de Innovación Educativa y Desarrollo Académico.
Gallegos explicó que el diplomado está dirigido a todas las personas que tienen una relación contractual de docencia con la universidad: académicos, docentes honorarios, profesionales de apoyo a la docencia y médicos relacionados con la educación en UMAG.
Sobre los contenidos, detalló que el programa entrega un conocimiento completo del proyecto educativo institucional y sus lineamientos, además de herramientas para trabajar temas transversales como inclusión, género, sustentabilidad, ciudadanía, aprendizaje y servicio, y derechos humanos. También se enseñan nuevas estrategias de aprendizaje activo y formas de evaluación distintas a las tradicionales. “Rescatamos lo tradicional como algo importante, pero también necesitamos generar innovación en la sala de clases”, sostuvo.
Sobre la modalidad, Gallegos precisó que esta versión es semipresencial: combina sesiones presenciales de trabajo con lápiz y papel, encuentros por Zoom en horarios fijos y una parte importante de trabajo que cada participante realiza a su propio ritmo. También comentó que la cantidad de personas interesadas en inscribirse superó lo que esperaban, lo que confirma el interés de los docentes por seguir perfeccionándose.
La mirada de quienes participan

Para quienes se inscribieron, la gratuidad del programa fue un factor clave. Es el caso de Inti Soto, terapeuta ocupacional de la Facultad de Salud, quien lleva cerca de cuatro años haciendo clases en la universidad. “Principalmente creo que tiene que ver con que es gratuito, y eso es mucho más significativo para todos, porque en realidad es súper caro hacer diplomados”, comentó.
Soto también valoró el hecho de que tantas personas de la comunidad docente hayan podido acceder al programa. Según explicó, una de las principales razones por las que se inscribió tanta gente fue justamente la gratuidad, y además tener las ganas de participar.

Desde otra área, Andrés Ruiz, jefe de carrera de Auditoría e Ingeniería Comercial y académico del Departamento de Administración y Economía, destacó el valor de compartir con personas de distintas disciplinas. “Me imagino que el diplomado va a generar instancias donde trabajemos con distintos profesionales: algún ingeniero, alguien de Salud, de Educación. Ver las visiones distintas de 80 personas es súper enriquecedor”, señaló.
Ruiz explicó que decidió inscribirse porque quiere seguir aprendiendo para entregar una mejor enseñanza a sus estudiantes, incorporando herramientas como el diseño instruccional, nuevos instrumentos de evaluación y metodologías activas que no forman parte de su formación de base, pero que va integrando día a día.
Gallegos adelantó, además, que la Vicerrectoría Académica ya proyecta abrir nuevas versiones del diplomado, con el objetivo de seguir fortaleciendo estas capacidades en toda la comunidad docente de la universidad.





