-El proyecto FOVI, liderado por la académica Judith Pardo, impulsa investigación, vinculación y capacitación técnica en Magallanes junto a especialistas de distintos países.
-La visita de la investigadora brasileña Fernanda Quaglio refuerza la cooperación científica para estudiar el pasado climático de la Patagonia y la Antártica.
La paleontología en Magallanes continúa consolidándose como un área estratégica de investigación científica con impacto global. Así quedó de manifiesto en una nueva edición del video podcast Región en Diálogo de UMAG TV, donde la académica de la Universidad de Magallanes (UMAG), e investigadora del Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC), Judith Pardo, junto a la investigadora brasileña de la Universidad Federal de São Paulo, Fernanda Quaglio, abordaron los avances del proyecto del Fondo de Vinculación Internacional para Instituciones de Investigación (FOVI) y el fortalecimiento de la colaboración internacional en torno al patrimonio fósil austral.
Durante la entrevista, Judith Pardo explicó que el proyecto comenzó hace un año y medio y responde a una iniciativa de financiamiento público. “Es un proyecto de la ANID orientado al fortalecimiento internacional de instituciones académicas. A través de este proyecto creamos la Red de Paleontología Austral (REPAL), que cuenta con más de 30 investigadores de diferentes países: Chile, Estados Unidos, Argentina, Brasil, Portugal, Alemania”, señaló.
La académica destacó que esta red no solo busca potenciar la investigación científica, sino también ampliar la formación académica y el vínculo con la comunidad. “Todos estos investigadores buscan fortalecer la investigación acá en la región y han estado participando en clases con estudiantes, terrenos, charlas públicas y recientemente un curso de preparación y restauración”, indicó.
Pardo subrayó que Magallanes posee un valor excepcional como laboratorio natural. “Nuestra región es muy particular por su abundancia paleontológica, tenemos varios sitios con una tremenda riqueza y diversidad tanto de fauna marina como terrestre a lo largo del mesozoico”, afirmó. Sin embargo, advirtió que aún existe una brecha en capital humano especializado: “Hace falta al desarrollo local mayor capacidad humana profesionalizada y técnica dentro de nuestra región para poder continuar con nuestras investigaciones”.
Desde una perspectiva internacional, Quaglio resaltó la relevancia de Patagonia y la Antártica para comprender los cambios climáticos del planeta. “Chile y la región de Patagonia tienen informaciones que pueden ser muy importantes para entender el histórico de enfriamiento que hubo en los últimos 40, 50, 60 millones de años globalmente. Esta es una región clave para entender mejor lo que pasó”, sostuvo.
La investigadora añadió que este conocimiento resulta clave para proyectar escenarios futuros. “Las preguntas que tenemos en esta relación de Antártica con Patagonia son de alcance global… es importante entender todo lo que pasó ahí para saber qué podemos hacer desde ahora hasta el futuro”, expresó.
Quaglio agregó que, “en Brasil tengo proyectos de vinculación y sociedad parecidos. La idea es traer parte de esas ideas para acá y adaptarlas a los fósiles de Patagonia. Todo esto está incluido en un convenio que hicimos el año pasado entre la Universidad de Sao Paulo y la Universidad de Magallanes, que incluye investigación, vinculación y movilidad de estudiantes”.

Principales desafíos
Uno de los principales desafíos de la disciplina, coincidieron ambas investigadoras, es la formación de nuevos especialistas. Judith Pardo explicó que en Chile la paleontología aún tiene escasos espacios formativos. “Prácticamente no existe la carrera de paleontología; las personas que trabajamos en ella nos hemos especializado a través de posgrados”, comentó.
En ese sentido, valoró el interés de niños, niñas y jóvenes por esta área. “Parte del trabajo del FOVI también es trabajar con las escuelas, capacitar a profesores y estudiantes para que ellos transmitan esto a sus pares”, señaló.
Pardo también destacó el creciente protagonismo femenino en el trabajo de campo. “Este verano tuvimos una campaña paleontológica… llegamos a ser 20 personas en terreno y la mayoría fueron jóvenes mujeres investigadoras recién egresadas”, relató.
Actualmente, el equipo liderado por Judith Pardo continúa trabajando en la preparación de “Fiona”, uno de los ictiosaurios hallados en la región. “La Fiona ya la extrajeron. Hemos estado removiendo roca porque estaba pesada”, explicó.
En este proceso, la UMAG recibió la visita de la especialista alemana Cristina Gascó, del Museo de Historia Natural de Stuttgart, quien participa en la preparación de fósiles y en un curso certificado de restauración paleontológica. “Este es el primer curso en preparación paleontológica certificado en Chile”, destacó Pardo.
La académica enfatizó además la importancia de profesionalizar la labor técnica y fortalecer la conservación del patrimonio. “Muchas veces el público solo lee el artículo científico, pero antes de que la pieza esté preparada hay un tremendo trabajo del personal técnico… Es profesionalizar lo técnico”, concluyó.
