Jornadas preventivas abordaron soledad y depresión entre personas mayores en Magallanes

Jornadas preventivas abordaron soledad y depresión entre personas mayores en Magallanes

La región de Magallanes presenta un escenario desafiante. Punta Arenas -capital regional- tiene el cuarto nivel de índice de envejecimiento más alto del país. Según el director del Centro Diurno Referencial de Personas Mayores KERREN y kinesiólogo, Eduardo Villalobos Obando, esa realidad convive con una gran diversidad en el estado de salud de las personas mayores.

“Tienes personas con deterioro cognitivo de distintos niveles, pero muy variados, y otras personas mayores muy activas”, afirma. Desde el punto de vista funcional, la situación también es heterogénea. “Hay personas que tienen muchas complicaciones, pero en el otro extremo hay otras que se pueden valer por sí mismas”.

Una de las brechas más críticas es la disponibilidad de apoyos para quienes se encuentran en situaciones de dependencia moderada o severa, pues el sistema está colapsado o es insuficiente. A ello se suma la dimensión socioemocional. “La región tiene altos índices de soledad y sintomatología depresiva, muy bien expuesto en la mañana. También está asociado a los periodos de invierno, eso se nota mucho”.

En ese contexto, la formación continua en torno a la vejez adquiere un carácter urgente. Esa es la convicción que llevó al Centro KERREN, a organizar la segunda versión de las Jornadas de Actualización y Buenas Prácticas en Gerontología, realizadas con el apoyo del Centro Asistencial Docente e Investigación de la Universidad de Magallanes (CADI-UMAG) y el Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA).

Un encuentro nacido desde la comunidad gerontológica

El encuentro —de formato híbrido y con dos días de duración— surgió desde la propia comunidad regional que trabaja con personas mayores. Entre el público asistieron equipos profesionales y técnicos de diversas instituciones: Hospital Clínico de Magallanes, Centro de Rehabilitación, COSAM, programas vinculados a salud mental, fundaciones, CADI UMAG, estudiantes y personas mayores.

Tuvo como propósito compartir avances recientes, investigaciones emergentes y enfoques innovadores en el ámbito de la gerontología, con énfasis en su aplicación concreta en contextos locales y comunitarios. La idea fue visibilizar estas herramientas de intervención temprana y estrategias para acompañar estos procesos, tanto preventivas como paliativas, para que profesionales, técnicos, estudiantes y personas mayores asistentes puedan “adquirir ideas prácticas y replicables para implementar en sus propios entornos de trabajo”, resumió Villalobos.

La primera versión se realizó en 2024 como una actividad de una sola mañana y con un programa más acotado. Sin embargo, este año la demanda creció desde los mismos equipos profesionales. La edición 2025 también integró expresiones artísticas desarrolladas por usuarias del Centro Diurno: una muestra de collage, tejidos y un taller de amigurumi a crochet. 

Investigación reciente y aplicación a la realidad regional

Los contenidos presentados incluyeron investigaciones y experiencias prácticas sobre salud, movimiento, actividad física, resiliencia, biomarcadores y calidad de vida. La lista abordó temas como fitoterapia, conexión músculo-cerebro, efectos del ejercicio mente-cuerpo en Magallanes y nuevas herramientas para comprender la neuroactividad, la movilidad y la función cerebral en personas mayores.

Se expusieron trabajos elaborados en talleres del Centro Diurno.

Villalobos plantea que las instituciones locales ya están actuando para enfrentar el futuro demográfico regional. “Cada una de tres personas va a tener más de 60 años”, recuerda. En ese contexto, subraya el rol de talleres, dispositivos y programas que promueven un envejecimiento activo y sostienen la autonomía.

“El enfoque en Magallanes, para afrontar el año 2050, es tratar de que todo lo que hagamos ahora tenga un fruto en ese año y no tengamos tantas personas mayores con situación de dependencia”, señala. El Centro Diurno KERREN —que actualmente cuenta con 90 inscritos y 40 personas mayores adicionales que participan en otros talleres— representa uno de los espacios donde estas estrategias toman forma cotidiana.