-El modelo formativo permite a estudiantes trabajar con casos reales desde etapas tempranas y proyectar su desarrollo profesional a través de convenios con instituciones públicas y privadas de la región.
La Clínica Jurídica de la Universidad de Magallanes continúa consolidándose como un pilar fundamental en la formación práctica de los estudiantes de Derecho, gracias a su modelo de enseñanza aplicado y a la creciente red de instituciones que colaboran en el desarrollo de pasantías profesionales.
Catalina Camaño, abogada de la Clínica Jurídica, explicó que esta iniciativa surge como una respuesta a la necesidad de complementar la formación teórica tradicional con experiencias reales en el ejercicio del Derecho. “La clínica jurídica nació en base a la carrera de Derecho, que ya tomó un tono un poco más práctico, dejando de lado exclusivamente el leer libros o imaginar cómo se hace. La clínica jurídica funciona como una especie de mini corporación de asistencia judicial dentro de la Universidad de Magallanes”, señaló.
Este espacio académico contempla tres asignaturas de carácter práctico que acompañan a los estudiantes a lo largo de su formación. El proceso comienza en tercer año con Clínica Jurídica I, donde los alumnos tienen sus primeras aproximaciones a distintas áreas del Derecho. Posteriormente, en Clínica Jurídica II, los estudiantes trabajan directamente con causas reales, tramitándolas en tribunales y participando en audiencias.
“Nosotros trabajamos con convenios de colaboración con el Centro de la Mujer y el SENAME, además de recibir derivaciones directas del Tribunal de Familia. Esto permite que los alumnos tramiten causas reales y asistan a audiencias junto a nosotros”, apuntó Camaño.

El ciclo formativo culmina en quinto año con la asignatura de Pasantía Profesional, instancia en la que los estudiantes se integran durante un semestre completo a diversas instituciones públicas y estudios jurídicos, aplicando en terreno los conocimientos adquiridos.
Actualmente, la Clínica Jurídica cuenta con una amplia red de colaboración que continúa en expansión. Entre las instituciones participantes se encuentran el Consejo de Defensa del Estado, la Dirección del Trabajo, juzgados de policía local, Fiscalía, Defensoría Penal Pública, centros de apoyo a la mujer y diversos estudios jurídicos de la región.
En este contexto, distintas autoridades valoraron el trabajo conjunto con la Universidad de Magallanes. La fiscal adjunta Joanna Ibarra Alarcón, de la Unidad de Análisis Criminal, resaltó que, “teniendo una universidad regional que imparte la carrera de Derecho, es muy placentero y gratificante poder venir a informar a los jóvenes en qué consiste el trabajo interno de la Fiscalía, cómo estamos organizados, para que ellos en definitiva se incentiven en formar parte de nuestra institución a futuro”.
Por su parte, Verónica Reyes, defensora regional de la Defensoría Penal Pública de Magallanes y Antártica Chilena, subrayó el impacto positivo de estas experiencias: “Hemos tenido una experiencia muy exitosa con la Universidad de Magallanes. Hemos trabajado con distintos estudiantes previamente y esta es una actividad muy provechosa, tanto para la institución como para los alumnos. Muchos de ellos han realizado primero su pasantía, luego su práctica profesional en la Defensoría y posteriormente han iniciado su vida laboral con nosotros. Esto demuestra que incentivar la participación de jóvenes es muy positivo, ya que aportan una mirada fresca y nuevos impulsos a la institución”.
Asimismo, el director regional del SERNAC Magallanes, Matías Salazar Barrera, compartió el enfoque de su presentación y la relevancia de este vínculo: “La presentación se trató de explicar qué es lo que un pasante de la Universidad de Magallanes puede hacer en el SERNAC. Analizamos los casos desde un punto de vista administrativo, desde la preparación de un reclamo hasta la gestión judicial ante el Juzgado de Policía Local, revisando también particularidades del derecho del consumidor en comparación con otras áreas del Derecho”.
Salazar agregó que, “para nosotros es muy importante la vinculación con la Universidad de Magallanes como un nodo de conocimiento regional, especialmente con la carrera de Derecho. Es muy relevante poder traspasar nuestro conocimiento, recibir nuevas miradas y generar una sinergia que nos permita trabajar en la región junto a la Escuela de Derecho”.


Por su parte, el abogado Ramón Eduardo Ibáñez Álvarez también valoró su participación en esta iniciativa, destacando el vínculo con su casa de estudios: “Porque es mi alma mater, porque crecí y me desarrollé como profesional en la región. Uno aprende la teoría, pero la práctica no siempre es fiel a ella. Incluso, muchas veces no sabemos bien por qué ingresamos a una carrera. Por eso, la importancia de realizar una pasantía y empaparse de la práctica puede generar un cambio muy positivo en la vida de una persona”.
Añadió que este tipo de experiencias permite a los estudiantes orientar su futuro profesional: “Se trata de dar una mano para que puedan conocer, ver qué les interesa y descubrir si realmente les gusta. He tenido muchos pasantes de la universidad y varios de ellos hoy están contratados en la oficina”.
Desde el estudiantado, también se destacó la instancia. José Ampuero, alumno de quinto año, indicó que, “yo creo que estas son instancias súper valiosas para los estudiantes de la carrera porque tienen la posibilidad de poner en práctica el conocimiento que adquirimos en las salas de clases, en instituciones tanto públicas como privadas. Además, que existan distintas especialidades lo hace aún más provechoso”.
Para este periodo, se proyecta que alrededor de 35 estudiantes inicien sus pasantías profesionales, cifra que podría aumentar en las próximas semanas.
Con estas iniciativas, la Universidad de Magallanes reafirma su compromiso con una formación integral, vinculando tempranamente a sus estudiantes con el entorno profesional y contribuyendo al fortalecimiento del sistema jurídico regional. @facej_umag
